MANDE SU NIÑO A LA ESCUELA CON LA SONRISA SALUDABLE

Millones de niños comenzarán pronto un nuevo año escolar. Los chequeos médicos, incluyendo las pruebas de audición y de la vista, ayudan a asegurar que los estudiantes estén en buena salud antes de que comience la escuela. Cuando programe las citas médicas, no se olvide del chequeo dental para su niño. Un examen dental es tan importante como las vacunas y debe ser parte de los preparativos para el regreso a la escuela. Algunos estados requieren chequeos  dentales cada tres años; otros no tienen requisitos.

Sin embargo, los niños necesitan visitar al dentista siguiendo los intervalos recomendados por su dentista. Muchos padres y cuidadores no se dan cuenta de que la caries dental es una enfermedad infecciosa para la cual no hay inmunización.

Más de la mitad de los niños de los 5 a los 9 años tienen por lo menos una caries o una obturación. El dolor de dientes o un problema dental crónico puede causar dificultades al comer, al hablar y al concentrarse. Los niños con dolor dental crónico no siempre lo dicen. Pueden dar la impresión de estar ansiosos, deprimidos o cansados, y los maestros puede que no se den cuenta de su dolor.

Los problemas dentales también hacen que muchos niños falten a la escuela.

Los chequeos dentales y los cuidados dentales preventivos regulares, como las limpiezas y los tratamientos de fluoruro, le proveen al niño un seguro de “sonrisas”. Los exámenes dentales de rutina descubren problemas que se pueden tratar en sus comienzos, cuando el daño es mínimo y las restauraciones pueden ser pequeñas. Esto previene las condiciones crónicas dolorosas y economiza dinero.

Cuando es necesario, se toman radiografías (conocidas comúnmente como rayos X) para ver como se están desarrollando los dientes y detectar caries ocultas.

Cada niño debe recibir una evaluación ortodóntica antes de los 7 años. El examen y tratamiento temprano puede prevenir o reducir la severidad de la maloclusión (o “mala mordida”) en los dientes permanentes.

Como las necesidades de cada niño son diferentes, su dentista es el que mejor puede sugerir el programa de visitas para el niño. La frecuencia de las visitas dentales dependerá en parte en los hábitos de alimentación del niño, cuán limpios  estén los dientes, los tratamientos que ha necesitado anteriormente, si el niño bebe agua con fluoruro, y otros factores que pueden afectar las probabilidades de enfermedades dentales.

PARA PROTEGER UNA SONRISA SALUDABLE

Los selladores dentales son otra opción para mantener los dientes saludables. El sellador es un material plástico que el dentista aplica en las superficies masticatorias de los dientes de atrás (los molares y premolares). Los selladores forman una barrera que protege los dientes contra la placa dental, una película pegajosa de bacterias que producen ácidos. Los selladores resisten bien las fuerzas de la masticación normal y usualmente duran varios años antes de que haya que re-aplicarlos.

Además del chequeo dental, su niño puede necesitar un cepillo dental nuevo. Se recomienda que se reemplacen los cepillos dentales cada tres a cuatro meses, o antes si se desgastan las cerdas. El cepillo desgastado no puede hacer buen trabajo al limpiar los dientes.

Los niños pueden ser capaces de cepillarse los dientes a los 7 años, pero puede que necesiten supervisión hasta los 10 u 11 años. El hilo dental remueve la placa dental de entre los dientes donde los cepillos dentales no llegan. Sin embargo, usar el hilo dental es una destreza más difícil de aprender. Pásele el hilo dental a su niño hasta que tenga como 10 años, y luego el niño debe hacerlo por si mismo bajo la supervisión de un adulto.

Muchas lesiones que ocurren en los patios de recreo, o en el monopatinaje, se pueden prevenir o minimizar si el niño está usando un protector bucal. El protector bucal se puede comprar en la tienda de efectos deportivos o se lo puede hacer el dentista a la medida de la boca de su niño.